Qué es la IV Internacional
El PRT es la sección mexicana de la IV internacional, la organización revolucionaria mundial fundada por León Trotsky en septiembre de 1938, precisamente cuando él estaba asilado en Coyoacán, México.
La creación de la IV internacional fue la respuesta de Trotsky y la Oposición de Izquierda, a la degeneración de la revolución rusa, con la consolidación de una burocracia contrarevolucionaria, encabezada por Stalin, en el aparato estatal de la Unión Soviética. En el terreno político eso significó la subordinación de la Internacional Comunista, la Tercera Internacional, a los intereses de Estado de la burocracia soviética y por tanto el abandono de la política revolucionaria con que había sido fundada en 1919 bajo la dirección de Lenin.
La IV Internacional se propuso continuar la lucha por la revolución socialista a escala mundial, sin la subordinación a un partido o un Estado nacional, sino como organización regida por el centralismo democrático y mantener el radical proyecto anticapitalista enarbolado por Marx y Engels desde la primera Internacional y en el programa de los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista. Trotsky incorporó al programa de la Internacional, además de las tesis de la revolución permanente para los países atrasados coloniales y semicoloniales, dominados por el imperialismo, así como la dinámica anticapitalista de la revolución proletaria en vez de la práctica reformista, la noción de revolución política para los Estados Obreros, como la Unión Soviética , primero deformados por la burocracia y luego degenerados política y socialmente. La revolución política significaba recuperar la democracia soviética en la Unión Soviética, haciendo a un lado a la burocracia totalitaria y contrarevolucionaria, pues desde la concepción marxista y revolucionaria no debe haber contradicción entre democracia y socialismo. Revolución política porque la burocracia era parasitaria de las conquistas sociales de la revolución de Octubre, por lo que no era necesaria una nueva revolución social sino la defensa de esas conquistas ante la burocratización y la recuperación de la democracia. Trotsky advirtió de la urgencia de lograr la revolución política pues si no se lograba siempre estaba el riesgo de que la traidora burocracia soviética optara por la restauración del capitalismo.
Finalmente, el ciclo se cerró y ante la derrota de los varios intentos de revolución política, la burocracia abrió paso a la restauración capitalista a principio de los 90s del siglo pasado con el desfondamiento de la Unión Soviética. La tragedia histórica implica, además, que al no haberse logrado recuperar la democracia soviética y desmitificado el verdadero carácter de la Unión Soviética, a los ojos de la opinión pública mundial lo que, supuestamente, habría fracasado era el proyecto de liberación y emancipatorio conocido como el socialismo. Lo que en realidad se hundió y fracasó fue la experiencia de la burocracia de origen estalinista que había abandonado y traicionado el proyecto revolucionario desde varias décadas antes. La ofensiva ideológica burguesa, especialmente en su fase neoliberal, sin embargo insiste en decir que lo que supuestamente fracasó fue el socialismo.
En esta circunstancia, nuevamente la definición central de la IV Internacional está marcada por su carácter anticapitalista, revolucionario, internacionalista. Aunque en el diálogo con otras corrientes revolucionarias la experiencia de lo ocurrido con al Unión Soviética surgida de la triunfante Revolución de Octubre, puede ser motivo de debate histórico y de reflexión y balance, destacamos como parte del bagaje programático ejes centrales como la democracia soviética, la libertad de tendencias y otros derechos y medidas antiburocráticos, así como la necesaria independencia del partido y de la Internacional con respecto a cualquier Estado. Adicionalmente, el programa de la IV Internacional se ha venido enriqueciendo con el análisis y toma de posición frente a nuevos fenómenos. Así es como en sus Congresos Mundiales ha incorporado la perspectiva feminista y ecosocialista como parte de su programa, así como defiende los derechos de la diversidad sexual y los derechos de los pueblos originarios de América y en general de las naciones oprimidas.
A propósito de este enriquecimiento programático, Francois Sabado, uno de los dirigentes actuales de la IV Internacional ha dicho que “este trabajo programático encontrará nuevas dimensiones, visto el alcance de los estragos ecológicos que sufre el planeta. He ahí el sentido de someter a la discusión de congreso una resolución sobre la crisis ecológica y los grandes ejes de una 'respuesta ecosocialista'. Esta voluntad de actualización-o de innovación programática- en el marco de las referencias generales del marxismo revolucionario, es una de las cualidades de la corriente que representa la IV Internacional. Esta actividad permanente en la elaboración ha sido una aportación fundamental para analizar los desarrollos del capitalismo después de la segunda guerra mundial , para captar las dinámicas de las revoluciones de los años 1960 y 1970, para orientar la corriente marxista revolucionaria en las luchas contra la opresión de las mujeres, de las lesbianas y los homosexuales, para comprender los grandes rasgos del nuevo periodo histórico caracterizado por la globalización capitalista, la caía del estalinismo, la evolución social-liberal y las modificaciones estructurales que ha sufrido el movimiento obrero en los países capitalistas desarrollados”
“La pertenencia a una corriente internacional que ha asegurado una cierta continuidad histórica en la lucha contra el sistema capitalista, pero también contra todos los sistemas de opresión, en particular aquellos de los Estados burocráticos del Este, y que reivindica un proyecto de auto emancipación, suministra toda una serie de herramientas teóricas y políticas para forjarse una cierta visión del mundo. Esta experiencia tiene que ser preservada, mantenida, tiene que ser enriquecida. Es el sentido de la IV Internacional, de sus publicaciones, de sus actividades, de sus sesiones internacionales de formación. Pero se trata hoy de discutir también una nueva perspectiva, más amplia: la de concentraciones y de reagrupamientos que corresponden al nuevo periodo histórico...sobre la base de 'una comprensión común de los acontecimientos y las tareas'
“Naturalmente, esta apuesta no se puede resumir en una serie de recetas o de modelos de organización. Cada una de ellas tiene su historia, sus propias tradiciones dependiendo de cada realidad nacional. Pero la búsqueda de convergencias tiene que estar en el centro de las discusiones sobre la construcción de nuevas fuerzas anticapitalistas. La historia de la IV Internacional nos enseña que, si bien las discusiones generales de programa se hacen a escala internacional, las opciones tácticas nacionales corresponden a las organizaciones o partidos nacionales. Cada uno así, aporta su contribución, enriqueciendo la discusión general. Este es también el sentido de un Congreso de la IV Internacional” (El significado del XVI Congreso Mundial de la IV Internacional).
Para el PRT en México la pertenencia a la IV Internacional implica la comprensión de que se trata de la corriente internacional que ha logrado mantener una continuidad orgánica, pese a dificultades y rupturas, y que al mismo tiempo sostiene la perspectiva anticapitalista, marxista revolucionaria y contra toda opresión sea por razones sexuales, raciales, nacionales o incluso a nombre de sistemas burocráticos que se dicen socialistas. En cada uno de estos temas podemos encontrar, aquí o allá, corrientes y militantes con los cuales coincidimos pero solamente la IV Internacional los incluye todos en esta visión internacionalista. Hay también corrientes que reivindican el internacionalismo e incluso una suerte de “trotskismo” pero que funcionan como partido-fracción, grupos cerrados y con poses de autoproclamación revolucionaria, en vez de la experiencia de la IV internacional que integra diversidad de experiencias, enfoques y propuestas, en un marco programático común pero abierto al diálogo y la convergencia con otras corrientes y militantes en la tarea de la construcción de amplias fuerzas políticas anticapitalistas.
En este sitio web del PRT se pueden consultar en la lista anexa los links o enlaces con páginas de otras secciones de la Internacional en diversos países del mundo o la página en castellano de la IV Internacional (Punto de Vista Internacional), en francés (Inprecor), en inglés (International Viewpoint) o en alemán (Inprekorr).
SOBRE NUESTRO PARTIDO
Partido Revolucionario de los Trabajadores (México)
Partido Revolucionario de los Trabajadores (México) se propone la organización del pueblo trabajador para la transformación de este mundo caracterizado por la explotación, la desigualdad social, la opresión y la discriminación sexual, racial y social, el autoritarismo, la represión y la violencia. La transformación del mundo que proponemos es en una perspectiva socialista, revolucionaria, feminista,ecosocialista, anticapitalista, internacionalista y democrática, respetuosa de la diversidad sexual y de los derechos de los pueblos originarios de nuestra América. Para luchar por este perspectiva es que nos constituimos en una organización político partidaria. Nuestro partido no tiene como método exclusivo de lucha la participación electoral, como la entienden las leyes imperantes hoy en México. Somos partido porque somos la organización política de una colectividad agrupada en torno a un programa de lucha para la transformación radical de la sociedad. Como sabemos que una transformación de esa naturaleza no puede lograrse sin la participación activa, directa y consciente de la mayoría del pueblo trabajador, nuestro método principal de acción es impulsar la organización y movilización de las masas trabajadoras, hombres y mujeres, así como de las demás capas explotadas y oprimidas en esta sociedad. Participamos e impulsamos todas las luchas sociales que apuntan en esta dirección de liberación, fortaleciendo la autonomía y organización de esas luchas, apoyando mecanismos democráticos e independencia de los partidos patronales, de derecha y conservadores. Para lograr lo anterior no dudamos en impulsar la unidad de acción con todas las fuerzas presentes en el movimiento y las luchas sociales pues sabemos que la unidad de estos movimientos es su principal fuerza y la garantía de que incluya a la mayoría. Buscamos la unidad de las luchas pero mantenemos la autonomía y el respeto a la diferencia de cada corriente de la izquierda presente en las luchas. Somos diferentes a otras corrientes porque en el movimiento proponemos no limitarnos solamente a las demandas inmediatas de la lucha, sino a las medidas que apunten a la transformación radical de la sociedad, es decir a la perspectiva socialista, a la lucha por otro poder, distinto y alternativo al actual que está organizado para defender los intereses de una minoría de capitalistas que, desde su fase neoliberal, han profundizado la desigualdad social, imponiendo una política privatizadora y excluyente. Estamos opuestos no solamente al neoliberalismo, sino en general al capitalismo, pero no somos un movimiento simplemente contestario, sino que proponemos una alternativa política, una alternativa de otro poder, el poder de los trabajadores para reorganizar radicalmente la sociedad; por eso es que nuestra perspectiva es la de la izquierda socialista y revolucionaria. Nuestro programa trata de responder a las necesidades de esa transformación radical y revolucionaria y para completar la visión de lo que pensamos es que te invitamos a consultar y leer el conjunto de nuestras propuestas.
El PRT fue fundado el 18 de septiembre de 1976. Su fundación fue resultado de la unificación de dos organizaciones previas, la Liga Comunista Internacionalista y la Liga Socialista, que tienen su origen en una de las organizaciones políticas que surgieron como producto de la importante movilización, nacional e internacionalmente, que representó el Movimiento Estudiantil Popular de 1968. El orgullo del PRT de tener su origen en la participación de sus militantes originales como activistas del 68, lo refrendamos con la participación sostenida en apoyo de otras de las más importantes luchas del pueblo mexicano en los siguientes años, desde el 10 de junio de 1971 hasta la organización de los damnificados del terremoto del 85, pasando por las luchas de la tendencia Democrática del SUTERM, la conformación del Frente Nacional Contra la Represión, la amnistía de 1978, la organización posterior al 68 del movimiento campesino independiente, del movimiento urbano popular, del magisterio democrático en lucha contra el charrismo, las luchas obreras desde Kelvinator y la Ford hasta las actuales como las que dan los electricistas del SME y los mineros de Cananea. O antes en la lucha contra los fraudes electorales de 1988 y 2006 y por el respeto a la voluntad popular. Ante la crisis del régimen de partidos de finales de los años 70s, el PRT, como otros partidos de izquierda, obtuvo su reconocimiento legal. Sin embargo, aunque el reconocimiento legal de la izquierda se trataba de un derecho democrático, el PRT no dejó de señalar que este reconocimiento no implicaba a aceptar la idea de que la democracia se habría establecido en México. Para hacerlo evidente, en la elección presidencial de 1982, el PRT presentó como su candidata a la compañera Rosario Ibarra de Piedra, es decir la madre de una desaparecido político, para demostrar que no bastaba el registro de la izquierda para decir que ya hubiera democracia.
El PRT tuvo reconocimiento legal como partido solamente en el periodo que va de la elección presidencial de 1982 hasta la elección federal de 1991. Al presentar a Rosario Ibarra como candidata presidencial la convirtió en la primera mujer de la historia de México con ese carácter. En 1988, volvió a presentar a Rosario Ibarra como candidata presidencial defendiendo, además, una perspectiva socialista y proletaria. Ante el fraude electoral de 1988 que impuso a Salinas de Gortari, Rosario Ibarra y el PRT hicieron unidad de acción con Cuauhtémoc Cárdenas y su movimiento en la defensa del voto popular y contra la usurpación. En medio de esa lucha de oposición al salinismo, al PRT se le canceló el registro legal y un de sus dirigentes, el compañero José Ramón García Gómez, de Cuautla, Morelos, fue detenido y desaparecido, cuando destacaba en la lucha contra el fraude electoral. Desde diciembre de 1988, José Ramón García Gómez está desaparecido y es parte de la lista de más de 500 desaparecidos políticos reclamados por Rosario Ibarra y las organizaciones defensoras de derechos humanos y contra la represión.
También en el terreno electoral el PRT se destacó por haber presentado las primeras candidaturas del movimiento lésbico gay, desde 1982 y en 1991 de las trabajadoras sexuales. El compromiso del PRT con la lucha de las mujeres por su liberación que le llevó a incorporar el feminismo como parte de su programa en el Congreso de 1979 explica por qué, además del nombre legal del PRT, también es conocido como Partido Revolucionario de las y los Trabajadores como parte del compromiso de visibilizar la lucha de las mujeres.
En el año de 2011, el PRT cumplirá 35 años de existencia. De esos solamente durante 10 años tuvo reconocimiento legal porque el PRT existe por voluntad de sus militantes y su compromiso con un programa revolucionario y no existe por el reconocimiento legal. Nacimos sin registro legal (que en realidad es meramente registro electoral) y después de aquellos 10 años en que sí lo tuvimos, continuamos la lucha sin ese registro. Para luchar por la transformación revolucionaria de la sociedad no necesitamos reconocimiento legal o electoral. No es que seamos abstencionistas por principio, pero nuestro programa no es para una campaña electoral, sino para una lucha de mayor envergadura.
Por eso es que la pertenencia al PRT no es como la de un afiliado a un partido electoral, es decir en que una persona, un ciudadano electoral, se identifica con un cierto partido o candidato y vota una vez cada tres años o seis años, por ese partido. Nosotros construimos un partido militante, es decir los miembros del PRT están de acuerdo con su programa y luchan, en el movimiento cotidiano, no solamente cada vez que hay elecciones, por ese programa, ayudando a la organización y movilización del pueblo trabajador para conseguir y realizar un programa de transformación de la sociedad, luchando por un nuevo poder, el poder de la mayoría del pueblo trabajador.
El PRT es internacionalista porque entiende la lucha de los trabajadores como internacional. En la lucha contra el imperialismo y en la lucha de los trabajadores de todos los países del mundo. Para dar esta lucha es que el proletariado requiere también de una organización internacional. Por eso el PRT es la sección mexicana de la IV Internacional, la organización revolucionaria fundada por León Trotsky en 1938, durante su exilio en México.
MAS INFORMACIÓN:
El Partido Revolucionario de los Trabajadores es un partido político mexicano de inspiración trotskista. Fue fundado, en su mayoría, por maestros y estudiantes de la UNAM.
La mayor parte de los fundadores participaron en los movimientos estudiantiles populares de 1968 y 1971, así como en las luchas campesinas y sindicales de los años 70s, por lo que mediante procesos de fusión de diversas tendencias y corrientes trotskistas y algunas de origen o influencia guevarista, como el Grupo Comunista Internacionalista (GCI), la Liga Socialista (LS) y la Liga Obrera Marxista (LOM), fundaron el PRT en 1976.
El PRT obtuvo su registro legal en 1979, participando en las elecciones presidenciales de 1982 con la candidatura de la actual senadora por el Partido del Trabajo Rosario Ibarra de Piedra. En 1988, en alianza con organizaciones de izquierda, constituyó una coalición denominada Unidad Obrera Campesina Popular, logrando obtener una fracción parlamentaria.
El PRT es un partido trotskista que sigue una línea de participación política en diversos movimientos sociales, llegando en la década de los 70s a un gran auge, a la vanguardia de varias luchas de la clase trabajadora y del campesinado, siendo uno de los principales impulsores del feminismo y del reconocimiento de los derechos lésbico-gays.
En su historia ha experimentado diversas luchas políticas internas, que en ocasiones se han traducido en rupturas organizativas. Una de ellas fue la Fracción Bolchevique, de orientación morenista. Tras la Revolución de Nicaragua esta fracción rompió definitivamente con el PRT para conformar el POS en 1980.
El mayor desarrollo politico del PRT se extendió de 1976 hasta 1988, cuando creció su presencia política y organizativa en diversos estados de la república. El resultado electoral de las elecciones presidenciales de 1988 llevó a una protesta conjunta de Rosario Ibarra, Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Clouthier. Sin embargo, no se consumó nada y el PRT perdió su registro legal.
Posteriormente, el PRT participó en las elecciones federales de 1991 con registro condicionado al resultado de las elecciones, y en el curso del proceso experimentó una nueva escisión. Desde ese año a la actualidad, el PRT mantiene su existencia política sin reconocimiento del Instituto Federal Electoral; sin embargo, es reconocido como Sección Mexicana del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional en su XVI Congreso Mundial, realizado en febrero de 2010 en Bélgica.
CONGRESO DE LA CUARTA INTERNACIONAL:
Entre el 23 y 28 de febrero de 2010 se celebró en Bélgica el XVI Congreso Mundial de la Cuarta Internacional. El PRT, desde su fundación en 1976, no ha dejado de asistir a cada Congreso Mundial. Por supuesto, éste no fue la excepción. Delegaciones provenientes de los cinco continentes, con distintas culturas, historias y experiencias de lucha se fundieron en acalorados debates, todos hacia un mismo objetivo: construir una internacional revolucionaria, con influencia de masas que pueda darle la vuelta a la historia tras difíciles años para la izquierda a nivel global.
Tres fueron los ejes principales del debate en la agenda: situación mundial, cambio climático y rol y tareas de la IV. Además de otros importantes tópicos como son el trabajo sindical, regional, con jóvenes, mujeres, contra la guerra, entre otros, que se abordaron en comisiones.
Sobre la situación mundial, la perspectiva es clara, pues a pesar de la campaña triunfalista de los gobiernos y organismos financieros mundiales, la crisis capitalista continúa no solo bajo la forma económica, sino también política, alimentaria, ecológica. El capital no ha logrado sino someter a ritmos más lentos los efectos de la crisis, pero dado que no han atacado el problema estructural que le dio origen, lo que se esperan los próximos años son más afrentas y ataques contra los trabajadores: privatizaciones, represión y devastación ecológica. Sin embargo, a partir de los informes y balances de los distintos países y regiones del mundo (en los que destaca, entre otras América Latina), se constató la potencial irrupción de nuevos movimientos sociales de masas que pueden transitar hacia dinámicas anticapitalistas.
Es en este marco en que se inserta la cuestión del cambio climático, como uno de las más peligrosas consecuencias de la extensión plena del capital que pone en cuestión, en el peor de los casos, a la vida misma. Con el fracaso de la cumbre de Copenhague, quedó una vez más demostrado que no hay salida bajo el capitalismo a la crisis ecológica global, sino que los burgueses incluso pretenden lucrar con su propia devastación ambiental. En este sentido la importancia de una resolución especial sobre el tema que ponga en el centro de la acción de la internacional la lucha ecosocialista contra la devastación ambiental y el cambio climático. De esto se desprenden la participación de las secciones de la IV internacional en la cumbre de Cochabamba sobre el cambio climático y la necesidad de una respuesta de los movimientos sociales a la siguiente cumbre capitalista sobre cambio climático a realizarse este año en México.
Por otro lado, el tercer punto central, rol y tareas de la IV, es claro en las perspectivas políticas a nivel mundial, avanzar a conseguir una influencia de masas de las posiciones cuartistas por la vía de partidos amplios anticapitalistas, por medio de frentes o directamente por las secciones. El centro de la discusión es cómo insertarse y ser un factor que influya hacia la construcción de movimientos de masas anticapitalistas en medio de la crisis de los partidos socialdemócratas, nacionalistas, progresistas o similares. En cada país se planteó este problema desde sus muy particulares situaciones locales, concluyendo simplemente que no hay fórmulas ya que no se trata de calcar, como sería una lectura simplista, la experiencia francesa del NPA o del Partido Laborista de Paquistán por poner dos ejemplos donde esta política ha comenzado ya a tener efectos positivos. En vez de esto, se pretende trabajar partiendo de la diversidad de contextos hacia el objetivo común.
Finalmente resalta entre otras resoluciones y acuerdos, el reconocimiento formal de dos nuevas secciones de la Internacional, por un lado la sección rusa (Vperoid), señal de los tiempos, importante y simbólico resurgimiento de la IV Internacional en aquel país, donde Trotsky inició su lucha e importante y simbólica tras la nefasta experiencia del stalinismo y el desplome del al URSS, con la confusión y decepción en el supuesto socialismo, que significó para el pueblo ruso.Y por otro, la ratificación del propio PRT como sección mexicana de la IV internacional, lo que implica un reconocimiento de la Internacional de que a pesar de las dificultades y escisiones ocurridas durante estos años, el aporte y participación del PRT en la Internacional y en el movimiento obrero, campesino, estudiantil, social y popular en el país desde su fundación, logró mantener la continuidad política y organizativa todos estos años. El XII Congreso Nacional del PRT, celebrado en agosto del 2010, retomó la resolución del Congreso Mundial llamando a todos los partidarios de la IV Internacional en nuestro país a integrarse ya a la sección mexicana para fortalecerla y posicionarla en el marco actual de grave crisis política que se vive en nuestro país.
El XVI Congreso Mundial, en síntesis, ha demostrado una vez mas la importancia y continuidad histórica de la IV internacional como heredera legítima de más de 200 años de lucha comunista mundial, capaz no solo de mantener el hilo rojo aún durante los momentos más duros, sino de mantener diálogo con otras fuerzas revolucionarias, presencia entre los trabajadores en distintos países. Sus conclusiones nos deben alentar a seguir construyéndola y nos invita a reafirmar nuestra identidad política como punto de partida hacia un nuevo siglo de lucha de clases que apenas comienza y será trascendental para las aspiraciones emancipadoras de las y los explotados y oprimidos a nivel mundial.
A continuación, pueden consultarse las tres resoluciones principales del Congreso Mundial: el análisis de la situación internacional, sobre el cambio climático y sobre el rol y tareas de la IV internacional. Resoluciones particulares pueden consultarse en la página web de la Internacional y las resoluciones particulares sobre México (por la libertad de los compañeros presos políticos en Campeche, contra la violencia y militarización en nuestro país y en solidaridad con la lucha del SME) en Bandera Socialista 34,el órgano de prensa del PRT. También son recomendables los artículos de Francois Sabado “El significado del XVI Congreso de la IV internacional” y el de Salvatore Cannavo “Bilan du Congrès de la IVeme Internationale”. Sabado es miembro del Buró Ejecutivo de la IV internacional, redactor de Inprecor y miembro del Comité Político del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) en Francia, mientras que Salvatore Cannavo, también es del Buró Ejecutivo de la Internacional y dirigente de la organización italiana Sinistra Critica (Izquierda Crítica).
